La Coctelera

Categoría: Personales

... Searching ...

Ojo qué malo es esto de volver de vacaciones, con lo agustito que estaba yo levantándome a las 11 de la mañana, con todo el día por delante.

Ojo qué sueño tengo hoy, que voy cayendo por las paredes. Que me tengo que abrir los ojos con dos abreojos.

Ojo la que me esperaba a la vuelta en el curro, aunque ya me lo esperaba, pero no tanto! que tengo que rehacer la base de datos casi al completo ¡ODIO A LOS CLIENTES FINALES!

Ojo que ya me toca ponerme las pilas con lo bien que empecé el año, tranquilito frente al ordenata, mirando por la ventana...

Pero me alegro de tener curro, coño! No entiendo a esos de la depresión postvacacional! Depresión si no tuviera trabajo, hombre!

Y ya he empezado a ... Searching ... piso ¡pa' mi solo! Estoy buscando estudios centraditos, amuebladitos y baratitos ¡sí, los hay! Pero me los quitan de las manos.

Que me dicen que ya está alquilado y que si Try again? Por supuesto que YES.

Empezaremos fuerte, que ya habrá tiempo de ir decayendo. Que esto es más difícil de lo que parece!

Sigo ... Searching ...

Ya veo un pimiento

Jejeje. Le he cogido gustillo a poner títulos con nombres de comidas. Pues eso, ya estoy con gafas nuevas y la prueba de fuego para ver que el cambio ha sido bueno es la de siempre: poder leer el teletexto sin problemas desde el sofá (nunca falla, así detecto mi falta de visión). Las monturas las mismas, total si siempre voy con lentillas, que si no ya se va de madre y eso que tienen un 20% de descuento.

Ayer aproveché también para ir a ver zócalos de fachadas para la casa. El tío nos daba precios: "Esta de aquí son 8500 pesetas el metro cuadrado y esa es 1 euro más cara" (a mí es que si no me habla en blatis me pierdo).

Ahora estoy con reflexiones existenciales. Ay, otro año más! ¿Y por qué todo el mundo me felicita para mi cumpleaños? ¿Yo qué culpa tengo? ¡¡Que feliciten a mi madre !! ¿no? ¿No fue ella la que me tuvo, la que tuvo todos los dolores y aún así siguió viva? ¿No fue ella la que me aguantó nueve meses ahí metío dándole patadas? ¡¡Pero yo qué culpa tengo!!

Es que me dan una pereza enorme las llamadas familiares, estoy por grabar las respuestas y ponerles la grabación: "Gracias... veintitrés... no, dinerillo... sí, aquí estamos todos... ninguno se queja... ¿y vosotros qué tal?...". Menos mal que ahora existen los SMSs... Y no, no soy antipático, pero esas llamadas por simple compromiso las odio, además, ya estoy bien enterado de cómo están todos. Lo peor es que yo en vez de mandar SMSs también los llamo ¡¡me ODIO!!

Lo dicho: hoy cena, cine, coni, cuno (¡Maldita inercia!).


PD1: Hoy no es mi cumple.
PD2: Prometo dejar de hacer posts ñoños.

Galletitas saladas

Las vacaciones cuando el resto del mundo trabaja se disfrutan más. Así que estoy aprovechándolas lo más que puedo en mi pueblo. Ayer fui a hacerme la revisión óptica anual, ya que había apreciado una ligera disminución de la calidad del detalle a larga distancia. Podéis conservar enteros vuestros vasos de cubata, aún no necesito los culos, he perdido visión pero muy poquita (me acaban de llamar para decirme que ya están las nuevas lentes allí, así que me iré disparado!).

"Como eres informático procura parpadear a menudo. Cada media hora aparta la vista y mira al infinito. Te vendría bien el pack no sé cuál que tiene antirreflejante y un filtro especial para ordenadores ¡ah! si es el que ya llevas".

Grandes consejos. ¿Parpadear? Es cierto que a veces se me olvida parpadear, no es coña. Con lo de mirar al infinito... creo que eso lo puede sólo Chuck Norris (o Jack Bauer en su defecto); pero por eso no hay que preocuparse ya me distraigo suficientemente mirando por la ventana (es una suerte tener ventana en mi oficina) y distraerme con las carretillas voladoras y los obreros temerarios en las obras del nuevo hotel que están construyendo enfrente. Respecto al pack, sí, es el que ya llevo y que cuesta un ojo de la cara.

Así que mi madre también aprovechó para venirse y dimos una vuelta a ver si encontrábamos algunas cosas para la casa. Al final no cogió nada de lo que quería pero se trajo un ¡estropajero! (No comment).

Ya era media tarde e iba a comprar otras cosas al súper, mientras la esperaba por allí las vi, eran ellas, aún las siguen fabricando, eran las galletitas saladas que me compraba de pequeño. Llevaba ¿15? años sin probarlas. Y no, no le dije aquello de "¡Mamaaaaa! ¡Cómprameeeeeee!", sino que vio que las estaba mirando y dijo que las cogiera. ¡Sabían exactamente igual que hace años! ¡Qué tiempos!

Así que como estaba de vacaciones (ñi ñi ñi ñi ñi) volví a ver la programación nocturna de la tele. Horatio Caine sigue sin despeinarse, lleva la ralla del pelo intacta y sigue viendo rostros perfectamente definidos en el reflejo de ¡un anillo!

Mañana cena, cine, coni, cuno y pasado... ¡aaaarrrgg!

En fin, que ya me doy por satisfecho estas vaciones. Me quedaré sin duda con el sabor de las galletitas saladas... ¡grrrrhhhlllll!

Muévete con el queso

Ya que algunos ánimos por LC están más bien bajos y que ahora que tengo más tiempo no me viene la inspiración (tengo borradores pero no me convencen nada) haré un post de estos para salir del paso.

Mientras intentaré volver a coger algún borrador y reescribirlo a ver si me convence por fin, y si no, nunca es tarde para hacer limpieza. Debo terminar también esa segunda historia...

Uno de los primeros mails que recibí nada más llegar a mi nueva empresa, fue uno de esos que mandan a todos los empleados. Con frecuencia me llegan estos mails avisándome de cambios internos, informaciones, avisos de la empresa etcétera. Pero ese correo en concreto me llamó la atención porque simplemente nos dejaba un cuento.

Contaba que a mucha gente le había cambiado la vida leer aquel cuento, a mí personalmente no me descubrió nada nuevo, era algo que ya sabía desde hace poco. Pero visto que se producen cambios de todo tipo en la gente que frecuenta LC y que ello conlleva etapas de cierta inestabilidad, propongo que leáis el cuento que recibí. Como es largo, no lo postearé, dejaré el enlace.

El cuento se aplica a todos los ámbitos, ya sean estrategias empresariales o cambios en la vida. Ahí os lo dejo; se titula ¿quién se ha llevado mi queso?. Disfrutarlo.

La vida es una barca

- La vida es una barca.

- ¡Qué frase tan bonita! ¿Es tuya?

- No, es de Calderón de la Mierda.

Sorry. Hoy me siento así.

¡¡FELIZ SEMANA NUEVA!!

Sí ¿qué pasa? Felicito la semana. Sigo sin entender que el mundo se vuelva loco por el simple hecho de cambiar de año; pero en fin, yo soy asín y eso tiene ya poca solución.

Me congratulo porque este ha sido el primer año que no me han regalado ninguna colonia, ni desodorante, ni after-shave ni nada de aseo. Ya sabía yo que si empezaba a ducharme más a menudo la gente lo notaría.

Además, como en Cagtilla-La Mancha empezó el año con rebajas, los regalos que he tenido han sido más baratitos (eso sí, sin la sorpresa del ¿qué será?).

Si acabo el año como he empezado este, no estará mal, más que nada porque empecé con vacaciones. Aunque para mí, coger vacaciones es sinónimo de ponerme malo y cogí un virus de esos que pululan por todos lados. Menos mal que sólo me duró un día.

Si tuviera que calificar estas navidades de alguna manera, sería como "las segundas peores navidades de mi existencia". La peor fue el año pasado y esa sí que es difícil de superar... aunque no imposible.

La desgana, el pasotismo y la apatía no sólo han hecho mella en mí, como cada año, sino que lo han hecho esta vez con toda la familia. Tres días antes de nochebuena murió mi abuelo y dos semanas antes murió una tía-abuela (la hermana de mi abuelo) y para colmo, hoy durante la comida nos han avisado que se ha muerto otro tío-abuelo (el cuñado de mi abuelo).

Las cenas nada del otro mundo. Mi familia es amplia pero nos vemos muy a menudo por lo que de especial tenían más bien poco, y con lo anteriormente contado, estaba más que justificada la falta de euforia.

Y de mi abuelo ¿qué decir? Me quedo con las ganas de vivir que siempre tuvo, el ánimo y sus bromas ante las peores situaciones, su lucha por el bienestar de todos a detrimento suyo. Una persona de la que pude aprender muchas cosas y lo pude ver en acción cuando estuvimos ingresados juntos hace tiempo en la misma habitación del hospital (por causas completamente distintas). Pero ya era hora de que dejara de sufrir más. A parte de todo ello, me quedo con su herencia genética: los pelitos rojos que me salen en la perilla.

Así que ahora toca ponerse de nuevo las pilas y a currar... ¡durante tres semanas! Porque pillo de nuevo vacaciones!!!!

En fin, que os deseo a todos los que se pasen por aquí un año repleto de lo mejor, tanto a aquellos que comienzan una nueva vida como a esos otros que quieren cambiarla y no se atreven ¡ánimo, este puede ser tu año! si quieres.

La bestia y la bella

¡Enorme! ¡Magnífico! ¡Expléndido! ¡Maravilloso! ¡Espectacular! ¡Soberbio! ¡Colosal! ¡Bárbaro! ¡Descomunal! ¡Prodigioso! ¡Bestial!.

Un musical perfecto: los decorados inmejorables, las coreografías sensacionales, el sonido fantástico, la puesta en escena impresionante. Un lujazo de musical, no me esparaba que fuera así, creía que iba a ser todo más sencillito y que acabaría cansándome de oírlos cantar, ni mucho menos. Me ha gustado muchísimo, confieso que nunca antes había ido al teatro (por voluntad propia) y desde luego, que si es para ver obras como esta ¡me apunto!

Hace poco más de una semana no tenía previsto asistir y coincidió con el mismo día y la misma sesión en la que Peny había comprado sus entradas. Eso sí, ella en platea y yo en el gallinero. No hubo una quedada coctelera completa, ya que tenía que atender a mis invitados (mi hermano y mi cuñada) pero al salir del teatro Peny me vio y me pegó una voz. Me quedé un milisegundo mirándola, la esperaba con el pelo rizado. Un "¡Hola! ¿Qué tal? ¡Muack, muack! Lo siento me piro ya para mi piso. ¿Tú eres su hermana? ¡Hola! ¡Muack, muack! A ver si la próxima vez nos vemos más despacio. Lo siento. Adios." (Sí, creo que esa fue toda la conversación más o menos). Salí disparado con mi hermano a comprar la cena en el Burrikin y vuelta al metro para ir cuanto antes a mi piso, se había liado una de la hostia allí y estaba mi compañero esperando a que llegara yo para irse él y no dejar solo el piso por si llegaba el del seguro (esto daría para un post bien largo, pero no lo escribiré. Cuando llegué ya se había marchado el del seguro y estaba todo arreglado. Hoy hemos terminado de recoger las últimas cosas).

Por lo menos pude ver el musical, aunque con cierta intranquilidad por saber cómo me iba a encontrar mi piso, mi habitación. Aunque a Peny no le gustó nada de nada el espectáculo (después hablamos por teléfono) espero que la próxima vez que vengas a Madrid nos podamos encontrar más tranquilamente.

Eso sí, respecto al musical, esta canción no la recuerdo exactamente así:

Odio Atocha

Odio Atocha, sí, con todas mis fuerzas. Aquí en los madriles, como son mu chulos dicen "el viernes se cierran todas las oficinas a las tres" y todo el mundo sale pitando a las 15:00 h todos los viernes. El espectáculo es para verlo. Pero claro esta semana es más cortita, el viernes es fiesta. ¿Se saldrá el jueves a las 15:00 horas también? Lo suyo es que no. Pero ante la duda decido no comprar el billete de vuelta hasta que pregunte en la oficina. Esta mañana pregunto y me dicen que no, que ya quisiéramos todos, pero se sale a la hora del resto de días, en mi caso, a las 17:00 horas. Bien pues salgo del trabajo esta tarde y voy directo a Atocha a comprar el billete de vuelta, con la gente que hay siempre tardaré una horita en sacarlo. ¿Una horita? Feliz de mí. He tardado

¡¡ 1 h 45 min !!

en sacar el puto billete de vuelta. Claro cuando he llegado y he cogido turno en las taquillas de Puerta: 184; a ver por dónde va ¿¿54?? No puede ser, ¡¡hay 130 personas delante de mí pa sacar un billete!! Así que para hacer hora voy a las taquillas de Cercanías a ver cuál sale antes: ¡¡200 personas delante de mí!! A ver, a ver. Míra bien a ver si te estás equivocando de turno. Jooooooooder. Pues sí, venta anticipada con 200 tíos delante. Pues nada paseito de una taquilla a otra a ver cuál llega antes.

¡¡Cagüen to!! No avanzan los numeritos de los paneles. ¡¡Las chinas!! ¡Siguen ahí las chinas! Llevan media hora sacando un billete de tren. ¿Qué número tenían? El 150 y pico o por ahí. Voy a volver a las taquillas de Cercanías. Nada. Van a la par. Vuelvo y ¡¡siguen las chinas!! ¿Qué número llega ya? ¡¡El 169!! Buf. De aquí no me muevo ya. Por fin llega mi número ¡184! ¿Qué ventanilla es? ¡¡La 14!! ¡¡Coño, donde las chinas!!

Por fin me acerco a la ventanilla (¿dónde narices está la ventanilla? Yo solo veo un mostrador) y le pido el ansiado billete de vuelta a mi pueblo el jueves. Empieza a teclear. Vamos tío. ¿Qué está poniendo? Le he dicho día, hora, origen y destino exactos. Nada. Por fin llega y me dice

Está completo.

¿¿Completo?? ¡¡El puto tren está completo!! ¡¡Llevo casi dos horas guardando turno y me dice que el tren está completo!! Lo peor es que sabía que el siguiente tren que sale para mi pueblo no es necesario tener el billete comprado con antelación y lo puedes sacar ya montado. ¡¡Completo, el tren ya está completo!! Pues nada, billete para el siguiente tren, que sale justo una hora después.

¡¡Diox!! ¿Por qué eres tan cruel conmigo? Si te hago las oraciones todas las noches. Ah, espera, que mentir también es pecado...

Eso sí, como llegue el jueves y haya alguien sentado en mi sitio, lo largo a mordiscos, y me da igual que sea una viejecita, una embarazada o un bizco.

¡¡Ese asiento es míiiiiiiiiio!!

La Coctelera