La Coctelera

Categoría: Política

Política en Castilla La Mancha

Yo es que lo flipo y cada vez más. Asentaremos las bases primero. Las cortes de Cagtilla la Mancha están compuestas por dos únicos partidos políticos. Está el de derechas, representado por el PP, y el de ultraderecha, representado por el PSOE.

No sé si será la única zona de España donde suceda esto, pero ocurre tanto a nivel regional, provincial y local. Los que dicen ser de izquierdas son más fachas que los que se identifican como de derechas.

Hace unos meses, Josemari Barreda, el sucesor elegido a dedo por Bono y después reelegido por los ciudadanos como presidente de la Comunidad, decidió que era hora de subirse el sueldo un 14%. Las críticas de TODOS le cayeron encima, pero él salió del paso diciendo que esa subida la donaría a ONGs. ¿Entonces para qué coño te subes el sueldo? También consiguió aprobar una modificación de la Ley Electoral que le beneficiaba de manera unilateral; el Tribunal Constitucional ya ha aceptado el recurso interpuesto por la oposición.

Yo creo que su verdadero apellido es Barrera, que es desde donde ve los toros. Y es que desde que subió a presi los cambios en la tele regional (Castilla La Mancha Televisión - CMT) se han hecho notables. Ahora la "T" de "CMT" no significa "Televisión", sino "Toros".

Toros a todas las putas horas del día, por la mañana, por la tarde, por la noche y hasta de madrugada. ¿Que hay Toros? pues quitamos la programación infantil de por las tardes y ponemos los toros. Estoy convencido que no hay una televisión con tanta violencia a todas horas. Y lo peor de todo ¡nadie se queja!

Incluso crearon un pseudo-reality llamado Puerta Grande, donde se veían cómo unos chicos y chicas aprendían el dudoso arte del toreo. Apareció también un programa llamado Nuestro Campo, donde por supuesto, las veces que lo he visto sólo salían toros. Yo que creía que nuestro campo era solo vid y olivo, resulta que hay toros, y por supuesto ovejas, cabras y cabrones.

No sé cómo lo véis vosotros, pero de progresista y de social todo esto no tiene NADA. ¿Sabéis a quién vota los que disfrutan de los toros?

Para colmo leo hoy que un suplente candidato al congreso por Toledo y del PSOE ha dado todo su apoyo a los obispos por aquel documento que publicó la Conferencia Episcopal el pasado enero.

Me avergüenza profundamente toda esta panda de mediocres aprendices de Bono. No es que él fuera un santo, que también tenía lo suyo, pero no tiene comparación.

El mamoneo existente cuando el alcalde, el presi de la región y el de la nación son del mismo partido se eleva a la máxima potencia. Aparecen movimientos extraños y conejos sacados de la chistera. Nada nuevo.

Y es que me revienta sobremanera ese doble juego: "me apunto al PSOE que tiene mejor imagen en todos los medios de comunicación, sus ideas me importan una puta mierda, cuando llegue y gane haré lo que me salga de los huevos y desde Ferraz ni siquiera me llamarán la atención ¡si es que soy la polla!".

Tal vez quien me lea me encasille a favor de un partido político. No sabe entonces cuánto se equivoca. Me gusta conocer la política pero no me siento identificado ni representado por ningún partido político. Parto de la base de que todos son la misma mierda. Y si aparece alguno con ideas nuevas, claras y admirables no tardará mucho tiempo en degenerar. Eso es ley de vida de los partidos políticos: nacen, son votados, se convierten en mierda y huelen (o apestan).

Está claro que podría hablar de ese periodista e infame cocinero metido ahora en política por el PP, pero eso sería redundar en algo que ya todos sabemos. Además sus ideas caen por sí solas. Pero me apena y mucho que pueda llegar a representar a los ciudadanos.

¿En serio tenemos los políticos que nos merecemos? ¿Acaso estamos tan faltos de crítica que no nos importa que se lleven el sofá de nuestra casa delante de nuestras narices y no hagamos nada? ¿A caso los policías son tan o más corruptos que el que nos roba el sofá y por eso mejor no hacer nada?

Bueno. Mientras echen toros por la tele todos tan contentos.

He dicho.

Educación para la Sensatez

Que la nueva asignatura que ya se ha empezado a impartir en muchos colegios españoles ha traido consigo una gran polémica ya no es noticia, pero me parece interesante analizar, aunque de manera somera, las reacciones más significativas que han ido apareciendo acerca de Educación para la Ciudadanía.

La supresión de la asignatura de Religión es algo más que necesario. Una asignatura que curso tras curso no hacía más que repetir lo mismo del curso anterior, mostrándonos un mundo idealizado donde ayudar al prógimo, solidarizarse con el diferente, ayudar al semejante, fomentar valores de igualdad estaban siempre presentes. Y hago hincapié en idealizado porque estos valores que se enseñan en clase de Religión son destruidos vorazmente por la propia Iglesia, que en la práctica hace justo lo contrario. Además, esta asignatura nos dictaba lo que estaba bien y lo que estaba mal, animaba a reprimirnos, nos enseñaba a tener miedo, a cohibirnos... y todo porque hay un ser superior muy bueno que no quiere que hagamos ciertas cosas porque están mal y punto. Eso sí, si consigues seguir todas sus normas te garantiza una vida mucho mejor después de la muerte ¿? (Un gran pensador [lo siento, no recuerdo el nombre] dijo que "es de lógica cristiana que el día del juicio final hasta el mismísimo Satanás también se salve").

Así que han cambiado esta asignatura de cuentos chinos por otra que fomenta el libertinaje, siempre según unos pocos que saben hacer ruido. Al parecer la asignatura únicamente consiste en hablar de los homosexuales. Os invito a que echéis un ojo al contenido de la asignatura (es un PDF de 2 páginas). Destacaré que tiene como contenidos "la igualdad de hombres y mujeres en la familia y en el mundo laboral; [...] el respeto, tolerancia, solidaridad, justicia, igualdad, ayuda mutua, cooperación y cultura de la paz; [...] los derechos y deberes; [...] el reconocimiento de la diversidad cultural y religiosa; [...] los principios de convivencia; [...] la valoración de los servicios públicos y de los bienes comunes; [...] la protección civil, la seguridad, la defensa al servicio de la paz y la educación vial; [...] el diálogo y el debate; [...] las relaciones humanas desde el respeto; [...] los principales derechos y deberes de los ciudadanos; [...] los derechos humanos; [...] el funcionamiento de los Estados democráticos; [...] los servicios públicos; [...] los conflictos del mundo actual, el papel de los organismos internacionales".

Vaya, pues parece que hay más contenido del que se dice por ahí. Hablar de homosexuales siempre escandaliza pero sin llegar a ser tan profundo comentaré algo mucho más sencillo que fomenta esta asignatura: la igualdad de los hombres y las mujeres tanto en el ámbito familiar como laboral. Esto es algo que rechaza por entero la Iglesia, aún recuerdo las palabras de un tal Rouco Varela que dijo algo así como "la ruptura de la familia tradicional se debe a la liberalización de la mujer que ha querido igualarse al hombre y se pone también a trabajar, desatendiendo a su familia". Estas ideas misóginas son menos populistas, claro.

Desde los partidos políticos conservadores se ha acusado a esta asignatura de "crear izquierdistas". Es una acusación que he oido por radio y leido en prensa, pero en ningún momento he oido ni leido detallar qué aspectos de esta asignatura imponen pensamientos rojillos. ¿Tal vez fomentar el diálogo y el debate en vez de decir que eso es así porque sí y si no te vas al infierno? ¿Tal vez por explicar que en España existen muchas religiones? (Claro! por eso esa niña de mi clase lleva pañuelo en la cabeza si no viene en moto!) ¿Tal vez porque dicen que los homosexuales existen? (Sí, claro. Y Teruel también. No te digo) ¿Tal vez porque nos muestra el mundo actual en el que vivimos y no mundos imaginarios? (¡Mamá, mamá! ¡Cómprame un dragón!).

Personalmente considero muchísimo más importante que un niño conozca las normas básicas de seguridad vial que los Cinco Mandamientos de la Santa Madre Iglesia de memorieta. Cuando cojo el coche hay pocas cosas que me aterroricen más que ir detrás de un niño en bicicleta, porque sé que no tiene ni idea de conducir y en cualquier momento me puede hacer una pirula ¡vaya sustos me han dado por ahí!

Uno de los argumentos que más me alucinan es el que dice que "la moralidad es algo que se aprende en casa, en familia y que no se debe imponer en las escuelas". ¿Entonces lo que ha estado haciendo toda la vida la asignatura de Religión qué ha sido?

Están tan sumamente preocupados por la educación que incluso a la mente preclara del presidente de la Comunidad Valenciana se le ha ocurrido impartir la clase de Ciudadanía ¡en Inglés! Sí, sí ya que hay que dar la puñetera asignatura la damos en inglés y con la excusa de que fomentamos la enseñanza tocamos las narices un poco. ¿En serio estás tan preocupado por la educación? Pues mire señor Paquito le voy a dar otra idea para ayudar a la educación: puede quitar de su comunidad la asignatura de Valenciano, ya que es una lengua que sólo se habla en su comunidad y no sirve para nada en el resto del mundo; como es parte de su cultura, que se siga enseñando en la familia y en academias, pero es conveniente dejarle ese importante hueco educacional a asignaturas que realmente valgan para algo, no sé ¿aprender suagili?

Iluminados aparte, otra noticia que me ha llamado la atención ha sido que los obispos (vaya, pues seguimos con los iluminados) van a intentar presentar acciones legales en contra de esta asignatura. Rescato esta frase de la noticia: "Los obispos han encargado a un grupo de juristas católicos, de reconocido prestigio, un análisis de las diferentes fórmulas para oponerse a Ciudadanía". Yo lo que interpreto de esta frase en concreto, es que los obispos tienen que oponerse a la asignatura sea como sea, como no han encontrado nada, le han encargado el trabajo a un grupo de juristas a ver si ven algún resquicio por donde meterle mano.

Vivimos en una sociedad en el que uno dice cualquier cosa y el resto le sigue, sea lo que sea aquello que haya dicho (que a los curas se les llame "pastor" debería darle que pensar a su congregación, pues ellos son los "borregos").

Está claro que más que intereses morales lo que mueve estas protestas son los intereses políticos.

Yo sólo pido tres cosas: Cordura, Sensatez y Coherencia. Y el mundo girará mejor.

Gran Hermano ¿micropolítica?

Ayer comenzó por enésima vez (novena en realidad) una nueva edición de Gran Hermano. Aunque apenas vi el especial de ayer y es un programa que sus últimas ediciones me pasan del todo desapercibidas, voy a defenderlo.

Reconozco que este formato me inquietó desde el principio. La visión que he tenido de él ha sido muy distinta a la que se ha explotado en la propia cadena.

Si lo he visto no ha sido por morbo, ni por ver si se liaban entre ellos, ni por ver si se bañaban desnudos en la piscina, ni por ver las broncas, el marujeo barato no va conmigo (aunque nunca está demás, claro). Si lo he seguido en varias ediciones ha sido por eso del experimento sociológico. Sí, soy un tarado.

Desde la propia cadena se intentó destacar únicamente el morbo a través de sus programas (Crónicas Marcianas, A tu lado...), una especie de simbiosis (palabro que tuvo su momento en la primera edición) mediante la cuál éstos programas rellenabas su espacio y a la vez publicitaban el reality.

Aunque en parte de cachondeo lo pongo en mi perfil, sí me gusta observar el comportamiento humano (a veces no sé si pertenezco a él).

Que un grupo de personas desconocidas entre sí estén obligadas a entenderse y convivir en un espacio reducido es algo que a mí me resulta interesante. No sé dónde oí que este reality se inspiró en pruebas que hacía la NASA a sus posibles astronautas y valorar así los problemas de convivencia (no sé si es verdad).

Se basa en algo tan básico como la sociabilidad del ser humano, algo tan elemental en nosotros y donde radican tantas dificultades.

El micromundo que se crea en ese plató con forma de casa no es muy distinto del que queda fuera y en el que nosotros vivimos.

Edición tras edición se ha podido comprobar que los habiantes de la casa-plató siempre han terminado dividiéndose en dos grupos y cada grupo, sin quererlo, ha sido liderado por un habitante. Siempre de manera no programada, antes o después, la casa se divide en dos.

Gente lista sóis si habéis advertido ya su paralelismo con eso que se llama Política y del que siempre resaltan dos grupos ideológicos que son los más visibles. Aunque dentro de la casa las ideas políticas no importan; la diferencia está en los caracteres de los concursantes y su forma de llevar a cabo la vida dentro de ese micromundo ¿no es esto acaso lo mismo que se supone que deben hacer nuestros políticos pero en el mundo real?

No siempre se crean grupos completamente heterogéneos, también hay concursantes que no se quieren decantar por ninguno de los dos grupos creados. Es aquí donde los componentes de uno y otro grupo van a degüello a por ellos y les plantean eso de "o con nostros o contra nosotros".

Está claro que el premio del programa es único, y por lo tanto sólo puede ganarlo uno de los concursantes, pero para ello debe ayudarse primero de un grupo de personas que lo apoye.

Cada semana se elige un líder que tendrá un poder muy importante. Dependiendo del grupo a que pertenezca el líder de esa semana conseguirá que el grupo contrario se vea más o menos diezmado en cuanto a apoyos, ya que puede salvar de la nominación (y por tanto de su posible expulsión) a alguien de su grupo (aunque esto puede traer sorpresas).

Conseguir ser lider resulta del todo llamativo. Hay ediciones en que el rastrerismo y las formas y maneras de conseguirlo dan una imagen muy negativa de los concursantes. Si lo extrapoláramos al mundo de la política, las bajezas y runidades que en este último se cometen no serían nada comparado con lo que sucede en GH. En cambio seguimos teniendo buena imagen de nuestros políticos.

Todo esto tiene un elemento que aún no he comentado. La última palabra siempre la tiene el público que los observa desde fuera. Los concursantes no sólo deben "jugar" con sus compañeros sino que además tienen que tener en cuenta que quien realmente decide puede ver las artimañas que sus compañeros de concurso no ven. En la mayoría de las ocasiones es decisivo el carisma del concursante, pero por muy simpático que caiga si sus tejemanejes no fueron limpios y no gustó a la audiencia, su expulsión estará sentenciada.

Hay que diferenciar también los tipos de concursantes que intervienen. Están aquellos que buscan la fama por estar cuatro días, están los que van a concursar y a llevarse el premio y los hay que van a vivir la experiencia. Todos ellos, con intereses dispares, sin comerlo ni beberlo caen en uno u otro grupo. Depediendo del tipo de concursantes que exista en cada grupo así será su "estrategia".

Hay grupos que semana tras semana ven como van perdiendo a uno de sus componentes y ni siquiera se replantean si están haciendo las cosas bien. Siguen erre que erre. ¿No ves que la audiencia te está tirando? ¿No te debería dar qué pensar? Si quieres seguir luchando por la victoria debes dejar a un lado tu forma de ser y empezar a ser como los demás esperan que seas, si no, estás perdido. ¿Lo volvemos a extrapolar a la política?

Cuántas veces un político ha dado su palabra y luego no la ha cumplido. Cuántas veces ha declarado algo en contra de una minoría y ha ido luego a esa minoría a pedirle votos. Cuántas veces a rectificado un político y donde dijo "digo" ahora dice "Diego".

Pero no todo es estragia en Gran Hermano, se mezclan sentimientos, gustos, formas de ser y hacer, personalidades... que aderezan al concurso con esa especia que lo hace aún más dificil para el concursante y más interesante para los ojos de los que están fuera.

Se suelen calificar estos concursantes de zafios y chabacanos que hacen que aumente el número de horas al día de telebasura. Insisto en compararlo con la política: ojalá tuvieramos la oportunidad de poner una cámara 24 horas al día a cada político que dice que nos representa; no son tan diferentes de los concursantes de este reality.

¿Es un experimento sociológico? Personalmente creo que el experimento sociológico comenzó y terminó en su primera edición. Entonces todo fue nuevo: ¿cómo reaccionaría ese grupo de gente seleccionada? Y sobre todo ¿cómo reaccionaría un país entero ante tal novedoso formato?

Esta ha sido la visión con la que siempre he visto este programa: un grupo de personas que tiene que convivir, pero solo uno ganará el premio, la forma de conseguirlo la decide cada uno pero la última palabra la tiene la audiencia. Jugar o no jugar depende del concursante; es un juego de estrategia en el que entran todos, quieran o no quieran. En política actuamos igual, queramos o no, estamos llamados a votar, tenemos la decisión de participar o no, pero siempre, irremediablemente sufriremos las consecuencias del juego.

Hay quien se divierte viendo partidos de futbol, algo que a mí me aburre profundamente. No veo tan mal que alguien vea Gran Hermano, cada uno lo ve de una manera diferente, e incluso hay a quien le aburre, como todas las cosas.

Siempre le estaré agradecido al inventor del mando a distancia. Por cierto ¿alguien sabe cómo se llama?

Yúpiter

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