San Isidro Labrador, poco mordedor
Aunque hace algunas semanas ya que fue San Isidro (15 de mayo), en vez de ir de romería al cerro como es costumbre por estos lares (no sólo iba a ser fiesta en Madrid) fui a València cual guiry a ver la Ciudad de las Artes y las Ciencias con el mío hermano y la cuñaaaaa a pasar el día. Eso y que ya recuperé el ordenador y pude descargar las fotos.
Como nos levantamos a eso de las 5:15 de la mañana las cabezas estuvieron rulando de mala manera el resto del día, así que no paramos de decir tonterías. Pero al final llegamos.
Los edificios, bueno... ¡Impresionantes! Sello de Calatrava, claro.
El momento del despiporre total fue en el Hemisfèric. Cuando entras te dan unos cascos con los que poder seleccionar el idioma de la peli. Pues estos cascos tenían un diseño tan extraño que nadie atinaba a colocárselos correctamente, así que hasta que empezó la peli estuvimos partiéndonos de risa entre nosotros barajando las distintas posibilidades con las que se debía acoplar a la cabeza, y el resto de personas igual. Vamos que si tienen alguna cámara de seguridad por ahí, se deben mofar de todos nosotros los seguratas. De esto no pongo foto.
Después del Hemisfèric fuimos... al Centro Comercial El Saler. No está dentro de la Ciudad de las Ciencias pero tuvimos un percance con unas sandalias y fuimos de urgencia a comprar unas nuevas (otro ataque de risa). Menos mal que pilla cerquita.
En la foto de la derecha está uno de los muchos túneles subterráneos con los que cuenta L'Oceanogràfic. Pobre pececillos todo el día dando vueltas a lo mismo; menos mal que tienen una memoria de 5 segundos... Lo que me hizo más gracia de esta parte fue una excursión de niños de unos 5 años a los que les dijo su profesora "¡Véis como los tiburones no tienen los dientes manchados de sangre!" (criaturitas...).
Muy curioso me resultaron los caballitos de mar, los pingüinos y la beluga y, como no podía ser menos, el espectáculo de los delfines. Aquí abajo aparece un delfín hembra con su cría ¡Qué monada!
También coexisten en este recinto los patos, flamencos, pelícanos, morsas, tortugas, horchata... bueno esto último eran puestos ambulantes.
La foto siguiente es del Restaurante Submarino (que estaba cerrado) y en la que aparezco por ahí.
¿No me véis? ¡Sí, hombre! Abajo a la izquierda, un reflejo en el cristal de un bulto rojo, a la derecha de la puerta. Pues ese soy yo.
¡Venga, va! Os dejo una foto mía aquí. A ver si el Tomás cuenta conmigo para promocionar la próxima colección otoño-invierno (y no es que estubiese estreñido, es que hizo mucho sol aquel día).
Podría poner un chorro de fotos más, pero ya sería aburrido. Así que al volver a casa seguimos desvariando, nos paró la meretérita (control rutinario, sin problemas) y a descansar del viaje.
El copinray de las fotos es mío (menos en la que salgo yo, claro)










Astracán dijo
Puf tío. Me ha encantado. Siempre quise visitar La ciudad de las artes y las ciencias, al igual que la ciudad de las ciencias de granada.
31 Mayo 2007 | 01:02 PM