Todos, en mayor o menor medida, hemos sido y estamos siendo testigos de la velocidad con la que avanzan las telecomunicaciones. Hace 10 años era impensable todo este mundo en el que vivimos ahora y que seguirá avanzando irremediablemente hacia tecnologías que aún nos cuestan vislumbrar.

Internet, la red de redes por excelencia (sí, porque la de mi casa es de dos ordenadores) se ha convertido en un medio de comunicación sin precedentes en la historia de la humanidad.

Empezó como proyecto de comunicación para instituciones norteamericanas y poco a poco fue tomando terreno y cautivando al ciudadano de a pie con su poder.

Muy pocas eran las páginas al principio, como todo comienzo, pero ahora Internet se ha convertido en una auténtica enciclopedia de la vida, donde aparecen todos los temas, mejor o peor tratados y donde es dificil no encontrar lo que buscas, por lo general, encuentras lo que no buscas.

Tanto es así que apareció un nuevo concepto de la web, la que se denomina Web 2.0, que hace que todo lo que forma el cyberespacio sea aún más interactivo para con los usuarios finales. Un concepto de web que pone recursos útiles abarcando desde los usuarios más expertos a los principiantes.

Podemos exponer nuestra vida al mundo poniendo una webcam que nos persiga todo el tiempo, podemos escribir nuestras vivencias para que otros las lean, podemos incluso marcar el origen de nuestra información con un simple enlace.

¿Se han dado cuenta que son cada vez más los textos que tienen algún hipervínculo incluído en él, haciendo referencia al lugar donde lo leyó o la página que lo inspiró? Tomamos algunos recursos puestos por otros como propios, nos adueñamos de ideas ajenas. Desde La Coctelera intentamos tener un weblog lo más ajustado a lo que queremos ofrecer, pero a veces faltan ideas y nos es dificil ser originales.

Así que para ser buenos bloggers, blogueros o bitacoreros tendremos que hacer un esfuerzo para ofrecer contenidos nuevos y poco vistos y dejarnos de tomar prestado de otros sitios y dejar de enlazarlo todo, porque llegará un momento en que no importe el color del texto de la página, sino el color del del texto del enlace.

Debemos evitar la saturación de información que en muchas ocasiones nos impide comprender el tema que estamos leyendo. Por eso te digo: