[...] tu padre: un cretino, si quieres saber mi opinión. ¡Eh, muchacho!, ¿te atreverás a golpear a un viejo casi ciego? Vaya, de sobra se ve que sí; bien, bien, mediré mis palabras, aunque esto no modifique en nada mi manera de pensar. Ya sé que las personas sois así: no queréis que se os diga lo que os desagrada oír; sólo queréis oír lo que os gusta, aun sabiendo que eso que oís no es lo que piensa la gente. Bah, qué falta de inteligencia. Pero no creas tú que me escandalizo ni que me extraño siquiera: hace muchos años que he aprendido a calibrar la vanidad humana; he tratado a mucha gente y luego he tenido tiempo para reflexionar. Siempre que he hecho este mismo viaje de vacío he aprovechado el tiempo para reflexionar. Ahora ya sé cómo son las cosas. También sé que no las voy a cambiar, por más que haga; ni puedo ni tengo tiempo de cambiar las cosas; ni estoy seguro de que quisiera hacerlo aunque dispusiera de ese poder y de ese tiempo. Hay personas que tienen los ojos llenos de sopas de ajo; abren los ojos y sólo ven sopas de ajo. Yo no. Podría haber sido así, pero no lo soy.
La ciudad de los prodigios
Eduardo Mendoza


Un texto bastante interesante.
Se nota que no es tuyo.
XD
Pd - Me ha gustado. Un buen fragmento sí señó.
y dicen que la sopa de ajo no deja mal aliento! Eso es lo mejón!
Nunca se tiene tiempo de cambiar las cosas del todo por muy joven que se sea, y cuando logras modificar algo, puede ser que al final consigas algo que ni siquiera tú estás deacuerdo en cómo se han modificado. La vida es difisi tela! Pero akí andamos, tropezando y lushando, no nos queda otra!
Uy me has asustado con este post tan filosófico. Es que acabo de retornar y te recordaba como una puta cabra.
PD: la verdad es que a nadie le gusta escuchar criticas pero realmente es la única forma de mejorar. Siempre que sean constructivas claro.
Un placer volver a leerte amigo
ola soy el ermani de CAIN me puedes decir como se pone una imagen en el titulo aver si te pasas por mi blog y me lo explicas gracias
TU BLOG TA WAPO