Galletitas saladas
Las vacaciones cuando el resto del mundo trabaja se disfrutan más. Así que estoy aprovechándolas lo más que puedo en mi pueblo. Ayer fui a hacerme la revisión óptica anual, ya que había apreciado una ligera disminución de la calidad del detalle a larga distancia. Podéis conservar enteros vuestros vasos de cubata, aún no necesito los culos, he perdido visión pero muy poquita (me acaban de llamar para decirme que ya están las nuevas lentes allí, así que me iré disparado!).
"Como eres informático procura parpadear a menudo. Cada media hora aparta la vista y mira al infinito. Te vendría bien el pack no sé cuál que tiene antirreflejante y un filtro especial para ordenadores ¡ah! si es el que ya llevas".
Grandes consejos. ¿Parpadear? Es cierto que a veces se me olvida parpadear, no es coña. Con lo de mirar al infinito... creo que eso lo puede sólo Chuck Norris (o Jack Bauer en su defecto); pero por eso no hay que preocuparse ya me distraigo suficientemente mirando por la ventana (es una suerte tener ventana en mi oficina) y distraerme con las carretillas voladoras y los obreros temerarios en las obras del nuevo hotel que están construyendo enfrente. Respecto al pack, sí, es el que ya llevo y que cuesta un ojo de la cara.
Así que mi madre también aprovechó para venirse y dimos una vuelta a ver si encontrábamos algunas cosas para la casa. Al final no cogió nada de lo que quería pero se trajo un ¡estropajero! (No comment).
Ya era media tarde e iba a comprar otras cosas al súper, mientras la esperaba por allí las vi, eran ellas, aún las siguen fabricando, eran las galletitas saladas que me compraba de pequeño. Llevaba ¿15? años sin probarlas. Y no, no le dije aquello de "¡Mamaaaaa! ¡Cómprameeeeeee!", sino que vio que las estaba mirando y dijo que las cogiera. ¡Sabían exactamente igual que hace años! ¡Qué tiempos!
Así que como estaba de vacaciones (ñi ñi ñi ñi ñi) volví a ver la programación nocturna de la tele. Horatio Caine sigue sin despeinarse, lleva la ralla del pelo intacta y sigue viendo rostros perfectamente definidos en el reflejo de ¡un anillo!
Mañana cena, cine, coni, cuno y pasado... ¡aaaarrrgg!
En fin, que ya me doy por satisfecho estas vaciones. Me quedaré sin duda con el sabor de las galletitas saladas... ¡grrrrhhhlllll!




Caín dijo
Ostra, tio... las galletas de la infancia: LAS CAMPURRIANAS! Eso si que eran lo mejor. que mojabas una y te llevabas en el empapamiento 3/4 del vaso de colacao!!! xD Como el verano del 93 con nuestros pantanos, una cosa similar...
Horatio, ése tio me flipa. Te has fijado que tiene una única expresión para todo? Y siempre habla con la cabeza paa el lado ¿Estará malito? ¿Lo ve todo al revés? Eso si: si H te está hablando con las gafas puestas no temas. Pero en el momento en que se las quite pa decirte LA FRASE FINÁ, huye!!! Huye sin duda!!! PORQUE IRÁS A LA CARSE SEGURO Y TE VA A FARTA MAYAMI PA'SCONDERTE!
XD
29 Enero 2008 | 09:21 PM